Lo que todos esperaban se dio, Boca Juniors, la mano del colombiano Sebastián Villa empato con el Palmeiras de Miguel Ángel Borja y tras el triunfo de la semana pasada en la Bombonera, ratificó su paso a la gran final de la copa Libertadores, que se convirtió en esta edición en el súper clásico argentino, pues  se medirán ante el River de Marcelo Gallardo. 

Boca llegó a ganar, con una nómina ofensiva y de clase, con jugadores como Benedetto, Wanchope y el mismo Villa, y con la ilusión de ratificarse de visitante contra un rival que ya le había hecho la vida imposible en fase de grupos. 

Al minuto 10, Bruno Henrique anotó para los locales, lo que complicaba un poco al cuadro Xeneize , pero se decretó posición adelantada y se anuló el gol, todavía quedaba mucha tela para cortar. 

Minutos después, el colombiano Villa recuperó una pelota en campo opuesto, construyó una pared con Jara y desarticuló a la defensa rival para abastecer a Ramón Ábila. Wanchope, con la efectividad que lo caracteriza, tocó ante los esfuerzos de Weverton y festejó el 1-0. Para quedar afuera del torneo, el combinado boquense debía recibir 4 goles, algo insospechado por cómo se dio el cotejo.

En el segundo tiempo, Luan anotó para los brasileños, lo que le dio un toque más intenso al encuentro que de por si, no era apto para cardíacos, y se complicó con un penal, que Gustavo Gómez intercambió por gol. 

Boca debía entonces recibir tres goles para quedar eliminado, y como para colocar el broche de oro, Benedetto marcó de magistral acción a los 70’ para sellar la clasificación a la tan preciada final, que significa aún más para la Argentina, por convertirse en una edición más del superclásico suramericano, que definirá al rey del continente.