Un gran atentado terrorista que sería perpetrado por al menor siete personas y liderado por un ciudadano iraquí fue descubierto por la policía holandesa este jueves, tras varios meses de investigaciones.

De acuerdo con información oficial, los presuntos implicados tenían fueron detenidos con fusiles AK-47 y cinturones explosivos con los que atacarían un evento en Holanda y detonarían un carro bomba, dejando numerosas víctimas.

El principal detenido había sido condenado el año pasado señalado de ingresar a territorio liderado por el Estado Islámico. Asimismo, dos sus cómplices, con edades entre los 21 y 34 años también habían sido condenados por intentar irrumpir en Siria e Irak.

La Policía logró determinar que el operativo criminal ya se encontraba en una de las fases culminantes.