Luego de su viaje por Colombia, especialmente por el Departamento del Atlántico, la llama de los juegos centroamericanos y del caribe llegó a su casa: Barranquilla. Y no era para menos, pues la próxima semana inicia en la puerta de oro, el evento multidisciplinario más antiguo de la región.

La llama llegó de la mano de la deportista Valentina Barrios Bornacelly, quien la paseó primero por la plaza de la paz, antes de entregarla al secretario de Deportes del Departamento, y este a su vez, entregarla al jefe de esa cartera en el distrito, Gonzalo Baute.

Varios deportistas como Emerson, “el piojo” Acuña tuvieron la oportunidad de sostener la llama antes de que partiera de nuevo, esta vez a un recorrido por la ciudad que será su casa en esta edición, pasando por el Colegio Marco Fidel Suárez, y culminando en el estadio Moderno, que fue remodelado para los juegos.