Publicado a las 04:54 p.m.

A cadena perpetua fue condenada la joven argentina Nahir Galarza, de 19 años, por el asesinato de su novio, Fernando Pastorizzo, el pasado mes de diciembre.

Ante la corte, Galarza quien permanecía encarcelada de manera preventiva, confesó haber utilizado la pistola de su padre policía para propinarle dos balazos a la víctima.

Según las investigaciones, la pareja se movilizaba en una moto el día del crimen, cuando la joven le disparó por la espalda a Pastorizzo, de 20 años, y luego que cayera al suelo malherido, accionó el arma nuevamente contra él, causando su muerte de manera instantánea.

Inicialmente, la defensa había alegado que los jóvenes no mantenían un vínculo formal, y que la relación que sostenían estaba enmarcada en varios episodios de violencia del joven hacia ella.

Sin embargo, la autoridades argentinas lograron comprobar que eran novios desde hace cuatro años y que Galarza era quien había agredido a su pareja en repetidas ocasiones.

Entre tanto, la medida de prisión preventiva fue prorrogada hasta que la sentencia de cadena perpetua quede en firme.