Con la fe intacta. Así salieron los jugadores al partido que definiría su pase a los cuartos de final, sin embargo un rival fuerte les esperaba: los ingleses.

Con una nómina mixta y con la baja notable de James Rodríguez, los cafeteros salieron a controlar el balón, pero los europeos con un juego físico en su mayoría supieron contrarrestar la técnica y poco a poco fueron convirtiéndose en los tenedores del balón.

Para el segundo tiempo los dirigidos por Pékerman salieron un poco más agresivos, lo que fue aprovechado por la selección de Inglaterra para generar faltas, una de ellas cometida por Carlos Sánchez, y convertida en gol por parte del inglés Harry kane. Sin embargo faltando un minuto para acabar el partido, Yerry Mina cabeceó un tiro de esquina para colocar el empate 1-1, que alargó el encuentro.

Llegó el tiempo suplementario y ninguno de los dos equipo se hicieron daño, tal vez esperando la tanda de penales