26 horas después de que se venciera el plazo otorgado por el juez para su ingreso a prisión, el expresidente de Brasil Lula Da Silva se entregó a la policía.

Luiz Inácio Lula da Silva ingresó en las últimas horas, ante el impedimento inicial de varios de sus seguidores, a la sede de la Policia Federal de la ciudad de Curitiba, dónde cumplirá una pena de 12 años por corrupción y lavado de dinero.

Desde el pasado jueves, el exmandatario se encontraba en el Sindicato de Metalúrgicos, en las afueras de Sao Paulo, desde donde salió a pie, para subir a un vehículo de la Policía Federal.

“Hace mucho tiempo que soñé que era posible gobernar este país incluyendo a millones de personas pobres en la economía, en las universidades, creando millones de empleos” afirmó el político, quien además se declaró inocente.

De igual forma añadió que “y si fuera por ese crimen, de colocar a negros en la universidad, de que los pobres puedan comprar un auto, viajar en avión, seguiré siendo un criminal”.